
Cierro los ojos,
y aún me parece de ayer
cuando tu cuerpo y mi cuerpo
se fundieron en un solo ser.
Cierro los ojos,
y aún siento tus labios de fuego,
quemando por toda mi piel,
tus manos rudas y vehementes
peregrinando por todo mi ser.
Cierro los ojos,
y aún siento tu cuerpo segregado
naufragando en mi océano de hiel,
troncado por antiguos pesares
de amores vacíos y besos sin devoción.
Cierro los ojos,
y aún me parece escuchar,
el sonido de nuestros labios
rosándose mutuamente
mientras un gemido febril
escapa desde muy dentro de mi.
Cierro los ojos,
y aún siento en mi,
tu cuerpo vibrante sumirse dentro de mi,
en un océano de estearina y esperma
calando hasta lo más profundo en mi.
Cierro los ojos,
y aún siento tu cuerpo sobre mi,
tu olor de almizcle impregnándose en mi,
tu corazón palpitante acoplado a mi,
tu alma, coexistiendo junto a mi.
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